El Tribunal de Apelaciones falló a favor de Rowling, quien promovió una querella por haberse hecho públicas unas fotografías de su hijo cuando era bebé. El argumento de la sentencia fue que los hijos de padres famosos tienen el mismo derecho a la privacidad que los de progenitores que no lo son.
La escritora había recurrido junto con su marido, Neil Murray, bajo su nombre de casada, Joanne Murray, una sentencia anterior del Tribunal Superior, que había rechazado su demanda contra la agencia fotográfica “Big Pictures Ltd”.
Al conocer el fallo, la pareja subrayó que no habían tomado medidas legales porque buscaran "privilegios especiales", sino porque quieren que sus hijos crezcan, como los demás, "sin intrusiones en su privacidad".
La imagen en cuestión muestra a la pareja con su hijo en un cochecito por una calle de Edimburgo. La misma fue publicada en el año 2005 en la revista del periódico “Sunday Express”, que no estuvo vinculado en la batalla legal ya que llegó a un acuerdo con los demandantes.
Además de David, Neil Murray y JK Rowling, casados en el 2001, tienen una hija, Mackenzie, de 3 años, mientras que la escritora tiene una hija mayor llamada Jessica, de otro matrimonio. “Big Pictures” tendrá que pagar ahora la mayor parte de los costos legales, que ascienden a unos 750.000 euros.