J-Lo aseguró hace unas semanas que no tenía apuro alguno por bajar los kilos que había aumentado durante el embarazo. Sin embargo, parece que pasó extensas horas en el gimnasio y que siguió una estricta dieta.
Según indica la revista “Closer” en su última edición, la cantante se sometió a un arduo plan de dieta y gimnasia para poder recuperar su figura. Recordemos que dar a luz a Max y Emme el pasado mes de Febrero la dejaron con 40 kilos de más.
Jennifer comienza su rutina de ejercicios a las 4 de la mañana, tres horas por día, los siete días de la semana. Con lo cual en tan sólo un mes perdió todo el peso que ganó durante el embarazo.
Según publica la mencionada revista, la esposa de Marc Anthony contrató a un gran grupo de nutricionistas y entrenadores para poder volver a su peso y lucir como si nunca hubiese estado en la dulce espera. López está tan fanática del fit-ness y de la vida sana que confesó que dentro de unos meses correrá un triatlón.