El juez español Miguel Ángel Torres, que lleva adelante la investigación del llamado “caso Marbella”, rechazó haber ordenado la detención de la cantante Isabel Pantoja por iniciativa o presión política del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
En una entrevista que publica hoy el diario madrileño “El País”, el magistrado aseguró que no conoce a Rodríguez Zapatero y que no informó “ni a él ni a nadie” de su decisión.
Torres rechazó tajantemente las sospechas de sectores de la oposición conservadores sobre una maniobra política del gobierno socialista para distraer la atención de la impugnación de las listas electorales con presuntos vínculos con la organización separatista armada vasca ETA de cara a las elecciones municipales del 27 de mayo.
El momento de la detención de la tonadillera, en la noche del jueves, se produjo por “motivos de oportunidad”. El juez estimó conveniente no esperar al día siguiente porque Isabel Pantoja estaba en su casa de Málaga y la relativa ausencia de medios de prensa frente a su puerta favorecía el respeto a su intimidad.
“No conozco personalmente a Zapatero, ni sabía que estaba en Málaga (al momento de la detención), no informé de mi decisión ni a él ni a nadie”, afirma el juez al rotativo, consciente de que “cuesta creer que soy independiente”.
En sus declaraciones, que afirma hacer para que “se conozca la verdad”, el juez Torres subrayó haber encontrado suficientes indicios de “un delito grave como es el blanqueo de capitales” antes de proceder a la detención de la popular artista. “No he recibido ninguna directriz.
Ni del gobierno ni de nadie. Ha sido una decisión judicial de pura aplicación de la ley y la Constitucón”, afirmó. Declarándose “absolutamente independiente”, Torres opinó que de haber optado por llamar a declarar a la cantante en lugar de detenerla habría sido objeto de las mismas críticas que ayer lanzó el opositor Partido Popular.