Sus fans tuvieron una gran noche, que no pudo ser empañada por la lluvia, y quedaron más que satisfechos al poder ver a su ídolo nuevamente en Tucumán y en su mejor momento como artista.
Cerati presentó temas de su nuevo disco, el cual ya es considerado uno de los mejores de su carrera solista, y le regaló a sus fans varios temas de Soda Stereo, los cuales hicieron delirar a la multitud. También le rindió un homenaje a su amigo Luis Alberto Spinetta con una versión de “Bajan”, de Pescado Rabioso.
Cuando iban 45 minutos de show, el público comenzó a cantar “Olé, olé, olé... Sodaaa... Sodaaa! y Cerati les dijo: “cómo sabían” y arrancó con “Té para tres”. En esta ocasión, utilizó una guitarra acústica, mientras Richard Coleman lo acompañaba con un instrumento de cuerdas parecido a una mandolina, pero electroacústica.
El ex Soda tocó también con la guitarra dos solos de blues que le dieron otro color a un tema muy mimado por el músico.
Pero, un rato más tarde, la gente quería más y entonces vino “Juegos de seducción”. Luego de un breve descanso, después de una hora y media de recital, Cerati tenía una sorpresa más.
Arrancó un tema con una base a puro rock and roll, pero cuando comenzó a cantar sorprendió con “Prófugos”. En ese momento, la fiesta era total.
De su nuevo material “Ahí vamos”, las canciones más celebradas fueron “La excepción”, “Adios” y “Crimen”.
En los primeros minutos del recital, el sonido dejó mucho que desear como consecuencia de un escenario con techo de chapa, pero fue mejorando. Afortunadamente, el ex Soda Stereo superó esos inconvenientes y demostró porqué es uno de los artistas más reconocidos internacionalmente.
La puesta en escena fue bien cuidada en cada detalle. Todos los músicos vistieron de negro y las luces sincronizadas pusieron el clima y el color adecuado en cada canción.