En la fiesta de circo que disfrutaron el sábado los integrantes de la casa, el cordobés destiló un poco de veneno en contra de la mendocina Griselda. Aparentemente todo empezó como una broma, pero luego las palabras tomaron otra dimensión.
Una palabra llevó a otra y Juan le terminó diciendo “yegua” a Griselda, que se quedó mal y enseguida se fue a llorar al baño.
Cuando los ánimos se caldearon, los demás le dijeron a Juan (quien estaba siendo agresivo) que no la “trate así, que le pida perdón por que estaba hablando con una mujer”, pero el cordobés refutó “ si fuera una mujer le pido, pero a 'esta' no...”
Al día siguiente Griselda se fue al confesionario pidiendo autorización para hacer una nominación espontanea, a lo que Gran Hermano le respondió que no era posible, por que ese recurso ya había sido usado después de la gala de nominación del jueves.
“Las cosas con el cordobés ya no van a mejorar” vaticinó la mendocina y derramó un par de lágrimas.
¿Será que Juan empieza a mostrar quien es o fue sólo un traspié?
Por Laura Brizuela