La ex participante de “Gran Hermano Famosos” relató: “Empecé con dolores de cabeza, pero no le presté mucha atención porque, generalmente, sufro esos dolores. No le di bolilla porque creí que me iba a pasar. Después tuve fiebre, mareos y náuseas”.
Luego de exhaustivos estudios clínicos, los médicos descartaron la posibilidad de que Lissa se encuentre infectada de VIH y los resultaron detectaron una meningitis leve, no contagiosa.
“Hay gente de mierda que habla porque es gratis. Son enfermedades raras y no es joda hablar de eso. No tengo sida, alguien me quiso perjudicar y espero que no lo vuelva a hacer”.
Con lágrimas en los ojos, la cantante que prepara dos discos, uno como solista y otro de reggaeton con un grupo de Paraguay, confesó: “Si hubiese tenido esa enfermedad sería muy difícil aceptarlo, pero gracias a Dios no la tengo”.