Google le ganó la batalla a Microsoft, AOL y Yahoo!, y se quedó con DoubleClick, la agencia de publicidad online que es considerada líder a nivel mundial. El comprador invirtió U$S 3100 millones que, según se aseguró, serán pagados al contado, casi el doble de lo desembolsado hace alrededor de seis meses para la compra de YouTube (U$S 1650 millones).
Fundada en 1996, DoubleClick sobrevivió a la burbuja puntocom y logró convertirse en el punto de referencia en la publicidad online. La compañía brinda servicios al diario The Wall Street Journal y a la red social MySpace, entre otros clientes, a los que ofrece software que les permite generar reportes sobre la efectividad de sus campañas online. Además de asesorar a anunciantes y agencias de publicidad para que midan la eficiencia de sus avisos online, DoubleClick brinda servicios de adserver, o sea, ofrece a los sitios webs banners publicitarios que son renovados constantemente de manera automática.
Con la adquisición, Google, que consigue la mayor parte de sus ingresos a través de los anuncios contextuales (aquellos que se relacionan con los términos de una búsqueda), logrará expandir su preponderancia al mundo de la publicidad tradicional en Internet. La noticia ya despertó las primeras acusaciones de monopolio contra el gigante de los buscadores, aunque su CEO, Eric Schmidt, salió al cruce de estas suspicacias al asegurar que el mercado de la publicidad online es “muy competitivo en términos de la cantidad de opciones”.