El cosmonauta ruso Mijail Tiurin ingresó a las 21.00 del miércoles en el libro Guiness de los récords después de pegar, a 370 kilómetros de altura flotando sobre la Tierra, el drive más largo del 'universo'. Nada menos que tres años y medio estará la pelota dando vueltas alrededor de la Tierra, un tiempo en el que los expertos esperan que no colisione con ninguna nave espacial.
El primero en salir al espacio exterior en el programado paseo espacial fue el astronauta estadounidense de origen español, Michael López-Alegría, que fue el encargado de ejercer de 'cadie' y sacar los instrumentos para llevar a cabo la proeza galáctica: un hierro 'seis' bañado en oro y la pelota.
La idea, aceptada por la agencia espacial rusa y estadounidense, era golpear la pelota desde el espacio exterior, para grabar un anuncio encargado por una empresa canadiense de artículos deportivos. Y vaya si lo consiguió. En el momento de escribir esta crónica, la pelotita sigue viajando incansable. Lo seguirá haciendo unos tres años y medio, calculan los expertos. Indudablemente, deja a la altura del betún el recórd terrestre del 'drive' más largo, que hasta ahora ostenta el golfista británico Paul Slater, que mandó la pelota a 808 metros de distancia.
El golpe no fue sencillo. López Alegría tuvo que sujetar los pies de Tiurin para evitar que éste perdiera el equilibrio. Y cambiando las reglas tradicionales del golf, el ruso utilizó sólo una mano para efectuar el golpe. En caso de que hubiera algún problema, la organización tenía listas otras dos pelotas, para sendos intentos posteriores.
La pelota tiene en su interior un emisor de señales de radio que podrá ser detectada incluso por radioaficionados terrestres mientras la bola gora alrededor de la Tierra.
Mientras tanto, el tercer ocupante de la ISS, el alemán Thomas Reiter, permaneció a bordo de la Estación grabando con cámaras de fotos y vídeo el experimento.
El anuncio será la segunda demostración relacionada con el golf en el espacio. La primera partida de golf espacial tuvo lugar en la superficie de la Luna en 1971, y el protagonista fue el astronauta estadounidense Alan Shepard. El intermediario, eso sí, fue la misma firma canadiense, que también entonces patrocinó la partida de golf.
De hecho, según la empresa, el anuncio publicitario de esta ocasión se realiza para conmemorar el 35º aniversario de aquel primer golpe.
Concluido el rodaje del anuncio, Tiurin y López-Alegría se dedicaron a labores más 'mundanas' y habituales en su gremio, como la instalación en la parte exterior del módulo ruso Zvezdá de un instrumento para la detección de los flujos de neutrones. (El Mundo)