Como si fuera poco el éxito televisivo que es el reality de Gran Hermano, ahora lo harán más polémico que nunca, la producción decidió adquirir un software para ver si los participantes del juego mienten en el confesionario.
Telefe informó que un productor del ciclo viajará especialmente a Australia, donde ya se implementó en una versión del programa en ese país, para comprar un programa de computación denominado LVA o "voicegraph", que tiene la capacidad de detectar el grado de stress que tienen las respuestas de una persona, a través de un análisis del tono de voz.
Esta idea no sería para poner en evidencia la sinceridad de los participantes ante la audiencia, pero si para saber si dicen la verdad o no ante algunas preguntas.
Gran Hermano es un juego de estrategias, todos contra todos, saber las estrategias verdaderas de cada jugador provocaría una preparación psicológica aun mayor porque deberían también “engañar” a los televidentes para así no ser votados para abandonar la casa por el público, de ser así todas las reglas deberán cambiar para que siga siendo un juego en el que cada uno implementa su propio juego para no ser nominado a abandonar la casa.