Middleton, de 25 años, había mantenido hasta ahora un discreto silencio sobre la ruptura pero ante las preguntas de sus compañeros de trabajo dijo: "Fue por culpa de su papá".
A su regreso tras unas breves vacaciones, "había diez personas que le preguntaban a la vez por su estado de ánimo, y creo que Kate perdió los nervios y soltó ese 'Fue por culpa de su papá'", explicó el testigo.
El príncipe Guillermo, de 24 años, que se sentía presionado para proponerle el matrimonio a su novia, pidió consejo a su padre, y aparentemente, éste le dijo que no era justo continuar su relación con Kate si realmente no pensaba casarse con ella.
Carlos le dijo a su hijo, según esa versión, que no quería presionarle para que hiciese nada contra su voluntad, pero que creía que debía divertirse antes de asentarse.
El primogénito de Isabel II quería evitar que Guillermo cometiese el mismo error que él había cometido con Diana de Gales, que resultó un matrimonio fallido.