El ex marido de Britney Spears no logra llegar a fin de mes con la pensión compensatoria de 40.000 dólares (30 mil euros) que le pasa mensualmente la princesa del pop desde su divorcio, según una fuente cercana a la pareja.
Por el momento se ha mudado a una casa con un alquiler más bajo, aunque está dispuesto a pedirle al juez un aumento en la cantidad asignada, reporta el sitio mujer.terra.es
De los 40 mil dólares, la mitad –unos 20.000 dólares- son para la manutención de sus hijos, Sean Preston y Jayden James. Con el resto tendría que hacer frente a los sueldos de sus guardaespaldas, el alquiler de su casa y sus gastos personales.
La cantidad es bastante alta, aunque al parecer, Kevin seguiría llevando el mismo nivel de vida que cuando estaba casado con la artista. Así lo asegura una fuente consultada por el National Enquirer, que dice que ‘se ha gastado millones de dólares. Cuando terminó su relación con Britney, continuó con su vida de superestrella, gastándose todo el dinero que entraba en su cuenta’.
Kevin haría lo que sea para resolver esta difícil situación. Por ello, y según publican hoy algunos medios estadounidenses, está dispuesto a acudir a los tribunales con vistas a solicitar un aumento de la pensión fijada en el acuerdo de divorcio, ya que debido a sus pocos ingresos –recibe al mes 5.000 dólares por acompañar a su mujer y sus hijos en la gira ‘Circus’-, le resulta muy difícil no quedarse en números rojos antes de fin de mes.
Se mudo a un lugar más barato
De momento, lo que ha hecho es trasladarse a una casa con un alquiler más bajo en otro barrio de Los Angeles. ‘Ha alquilado una casa en la que sus hijos van a estar más a gusto y, además, por la mitad de lo que estaba pagando antes’, señala una fuente.
Al parecer, la nueva vivienda tendría un coste al mes muy inferior a los 7,500 dólares que desembolsaba mensualmente en la mansión de Tarzana, un lujoso barrio residencial de la ciudad estadounidense.
Así, los problemas están a la orden del día para Britney, quien ha querido olvidarse de estos temas económicos comprándose una cámara de oxígeno; mientras espera si la solicitud de Federline prospera.