La actriz de “Mujeres desesperadas” se paseó por la calles de Cannes en su elegante limusina negra, luciendo un vestido azul clarito de Dolce & Galbana. Luego llegó a la mansión “Mágnum”, decorada hasta el último detalle con sus libros, fotografías, películas y su música favorita.
Feliz de regresar a Francia, el país donde el verano pasado verano se casó con Tony Parker, Longoria, que acaba de cumplir 33 años, disfrutó de un pequeño descanso de placer y posó para la nueva campaña publicitaria, antes de regresar a Los Ángeles para cumplir con sus obligaciones y grabar nuevos capítulos la serie por la cual se hizo tan famosa.
Eva se desempeñó como anfitriona de la ganadora de un concurso, María Banderas, que pudo ver cumplido su sueño de conocer a Eva Longoria y ser su asesora de imagen por un día. “La admiro como actriz y como persona. Estuvo en todo momento muy cariñosa conmigo. Nada más llegar me abrazó y me hizo sentirme muy cómoda”, señala la ganadora.
Juntas recorrieron las estancias de ensueño de la fabulosa mansión con piscina y una terraza con vistas panorámicas a la bahía de Cannes, y compartieron sus opiniones acerca de los diseñadores de moda españoles. Eva no dudó en confesar que siente verdadera pasión por los zapatos: “No recuerdo la última vez que no llevé zapatos de tacón”.