Las fotos robadas corresponden a una sesión que hizo Elsa Pataky en la playa para la revista de moda el año pasado.
La foto de portada y varias que salieron dentro se realizaron por fotógrafos de Interviú escondidos mientras la actriz posaba para Elle en una playa mexicana.
La demanda fue presentada por Hachette Filipacchi, editora de Elle, contra el Grupo Zeta, propietario de Interviú. En la sentencia, Interviú no puede volver a publicar esas fotos de la actriz, pero nada más.
Es decir, se absolvió a la Interviú de hacer frente a los costes procesales y de publicar la sentencia en las páginas de sus revistas.