El Sumo Pontífice celebró la misa del domingo de Pascua al aire libre en la Plaza de San Pedro y se regocijó por algunas conversiones al catolicismo, un día después de que bautizó a un conocido periodista musulmán.
Un dosel blanco de la Basílica de San Pedro fue lo que protegió al Sumo Pontífice, de 80 años, de la frías lluvias, mientras que miles de peregrinos, turistas y habitantes de Roma se aglomeraban debajo de coloridas sombrillas en la plaza.
Se espera que la multitud crezca antes del mediodía, para la bendición Urbi et Orbi (en latín para "a la ciudad y al mundo") y para su mensaje, que otros Papas aprovecharon para hablar sobre los conflictos del mundo y sobre cuestiones de fe.
Minutos antes de que comenzara la santa misa, una tormenta de truenos rompió en el cielo, elcual se puso todo oscuro.
El temporal obligó al Papa a suspender el rezo del Viacrucis del Viernes Santo en el Coliseo Romano, conmemorando el día en que muríó Jesucristo. Los católicos celebran en la Pascua su creencia en la resurrección de Jesús después de dos días de haber sido condenado a muerte y crucificado.