Según el documental, Jesús mantuvo una relación sentimental con María Magdalena, tuvo un hijo con ella llamado Judah y los tres fueron enterrados en unas tumbas encontradas en Jerusalén hace 27 años.
La cinta sustenta esas teorías en el hallazgo, en marzo de 1980, de unos sepulcros que supuestamente pertenecerían a Jesús y a su familia. Hace 27 años, unos trabajadores de la construcción encontraron en el este de Talpiot, un suburbio de Jerusalén, una cueva de más de dos mil años de antigüedad con diez tumbas. De acuerdo con la Autoridad de Antigüedades de Israel, seis de esos nichos tendrían grabados los nombres de Mateo; María Magdalena; Jesús, hijo de José; María, madre de Jesús; José, hermano de Jesús; y Judah, hijo de Jesús.
Según Cameron, rigurosos estudios y análisis de ADN demuestran que las sepulturas son las de Jesús y su familia, y tal descubrimiento no significa que Jesucristo no resucitara tres días después de su muerte, según la creencia cristiana.
Sin embargo, de acuerdo con ésta, el cuerpo sin vida de Jesús fue enterrado bajo la Iglesia del Santo Sepulcro de la ciudad vieja de Jerusalén, en la línea de confluencia entre la Jerusalén oriental (árabe) y occidental (judía), antes de resucitar, y el lugar donde están los osarios en el documental es en un barrio del sur de la capital israelí donde ni siquiera hay constancia de que hubiera una iglesia cerca. Por otra parte, ni católicos ni protestantes ni ortodoxos reconocen descendencia alguna a Jesús.
Vecinos de la zona en que se hallan las tumbas han declarado que están encantados con la noticia. "Esto significa que el precio de nuestras casas subirá porque los cristianos querrán vivir aquí", ha relatado una señora.
El documental será emitido en todo el mundo por Discovery Channel y amenaza con armar un revuelo similar o mayor al levantado en su día por "El Evangelio de Judas", de National Geographic.