Una internación o un tratamiento por obesidad no serán lo mismo para muchos niños cuando el gigante estadounidense del entretenimiento Walt Disney World inaugure dentro de tres años su hospital pediátrico en Orlando (Florida), donde funcionan sus parques de diversiones y hoteles.
Los encargados de la salud de los niños no serán Mickey Mouse, Minnie, ni Winnie the Poo, sino pediatras y especialistas con vasta experiencia, aunque la llegada de Disney al campo y negocio de la medicina ya encendió la controversia y el debate entre profesionales del sector.
La empresa cerró un acuerdo con el Hospital de Niños de Florida y donó 10 millones de dólares para renovación y ampliación de esa institución que, a partir de 2010, llevará la marca Disney, pero el nombre oficial será anunciado más adelante.
"El hospital no será operado por Disney sino por el Hospital de Niños de Florida. Y funcionará en el centro de Orlando, no en el mismo predio donde están los parques", dijo a la AFP, Kim Prunty, portavoz de Disney.
El papel central de Disney será alegrar el entorno -con un diseño a su estilo y muchos de sus personajes presentes en el lugar- con el fin de que la experiencia de pasar por el hospital sea diferente y menos traumática.
"Incluso en momentos de incertidumbre, los niños quieren y necesitan jugar, ejercitar su imaginación y soñar", dijo el presidente de Walt Disney World Resort Meg Crofton.
La semana pasada, la pareja de ratones, Mickey y Minnie, pusieron sus manos en el cemento para simbolizar el inicio de la construcción del nuevo hospital de niños.
"Estamos creando un ambiente en el cual incluso el niño más enfermo pueda sentir alegría y felicidad mientras está en el hospital", dijo Marla Silliman, administradora del Hospital de Florida.
Pero no todos están de acuerdo con ver las orejas de los famosos ratones metidas en los hospitales, y las discusiones crecen entre los médicos y en blogs especializados.
Tony Chen, directivo del área de desarrollo de negocios en un importante hospital estadounidense, dirige el blog "Hospital Impact" donde declara su apoyo al proyecto, pero deja una pregunta a los ejecutivos de Disney: "¿Pensaron que están poniendo su nombre en un lugar en que los niños pueden morir?".
El primer hospital pediátrico Disney tendrá un total de 200 camas para internación, en habitaciones para alojarse con o sin familiares, según sus autoridades.
El centro contará con todos los servicios necesarios para responder a las problemáticas de la niñez. Un departamento de emergencias, un centro de cirugía pediátrica, y programas pediátricos que incluyen cirugía avanzada, oncología, neurocirugía, cardiología y transplantes.