A los 45 años de edad, Demi Moore sigue manteniendo una figura admirable y un físico por el cual invirtió varios dólares para someterse a diferentes cirugías estéticas.
Sin embargo, “hay cosas que el dinero no puede ocultar” y como dice el dicho, “la edad siempre pasa factura y la cirugía no te estira de por vida”. Y es que la actriz fue capturada por los paparazzis saliendo de su casa de los Ángeles con un aspecto que demuestra que no sigue siendo la reina del striptease.
Arrugas, piel seca y un color con poco sol son algunos de los adjetivos que tuvo que escuchar Moore tras su dejadez físico. Pero para callar rumores la actriz no dudo, tan sólo unos días después, en aparecer radiante y perfecta en una fiesta previa a la próxima gala de los Oscar.