Un barco que prestaba servicio a la empresa petrolera brasileña Petrobras ha encontrado un cadáver en alta mar que podría ser el de Adelir Antonio de Carli, el cura que intentó batir un récord volando con globos de helio.
La aventura de Carli terminó cuando el mal tiempo lo desvió de la ruta prevista, de Paranaguá a Ponta Grossa, y ahora sus restos mortales están siendo estudiados por el Instituto Médico Legal de Macaé. Otras muestras de su cuerpo serán transladadas a Río de Janeiro para someterlas a otros análisis.
Antes de partir para su aventura, el cura celebró la misa dominical y concedió entrevistas a medios locales, a quienes comentó su intención de imponer un récord de veinte horas de vuelo sostenido apenas por los globos.
Tras su desaparición, aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea y barcos de la Marina brasileña se movilizaron en alta mar para dar con el paradero del sacerdote.
Cuando su trayectoria se desvió, el sacerdote logró en un último contacto pedir ayuda con un móvil y solicitó orientación a las autoridades portuarias de Santa Catarina para poder accionar su equipo de rastreo satelital.