La agente a quien se le ocurrió la idea del corpiño antibala señaló que un sostén normal puede ser peligroso cuando se es usado en combinación con un chaleco antibalas.
"El impacto de la bala puede hacer que los pedazos de metal y plástico del sostén se metan en el cuerpo del agente, y provocar graves heridas", dijo Carmen Kibat, una asesora sobre igualdad de oportunidades para la Bundespolizei, la fuerza de policía federal con base en Hamburgo.
Los corpiños fueron incorporados a los uniformes de las agentes como prensa íntima. Los mismos son de algodón o poliéster con relleno, con la palabra “policía” en la banda inferior.
A más de 3.000 policías alemanas se les está recomendando el uso del nuevo sostén para cuando se encuentren en guardia.
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