Ambas cantantes dieron sus primeros pasos en el mundo del espectáculo cuando tenían 11 años de edad. Las dos niñas fueron conductoras del programa de televisión “ Mickey Mouse Club”. Luego de 10 años, cada una se consolidó como estrella pop y fue así que comenzó una ardua competencia entre ellas.
Probaron las mieles del éxito, se casaron y sus vidas privadas ya no lo fueron más. Aunque Spears y Aguilera tienen una historia qué compartir, es inevitable que mientras estas dos amigas desearon convertirse en estrellas de la música, Britney se derrumba cada día más con sus crisis emocionales, mientras Christina brilla por sus dotes vocales y se congratula por sus premios y altas ventas.
Tanto Britney como Christina provienen de una familia de bajos recursos y desde pequeñas, sus voces sobresalían del resto de la gente.
Participaron en concursos locales, y su destreza para el baile las llevó hasta el Mickey Mouse Club, en el que ambas compartieron créditos con Justin Timberlake (quien después sostendría un romance con Spears) y Keri Russell.
Después de que dicho programa de televisión terminara, ambas decidieron que debían buscar a un representante para que las llevara por el camino del éxito.
Britney se contactó con Larry Rudolph, en Nueva York, mientras que Christina prefirió no cambiar su apellido, no obstante que sus publirelacionistas se lo recomendaron, si es que pretendía llevar su carrera como intérprete.
En 1998, Britney acaparó la atención de la crítica cuando apareció como una sensual colegiala cantando "Baby... one more time".
Christina, en tanto, se mostraba como una chica sexy, pero no al grado de ser una "femme fatale".
Ambas tuvieron un lanzamiento a la fama de los más exitoso: Britney vendió 35 millones de "Baby... one more time", mientras que Aguilera vendió 16 millones de su álbum debut homónimo.
Además, Christina también se fijó la meta de conquistar el mercado hispano, por lo que en el año 2000 lanzó el álbum Mi reflejo, que fue totalmente grabado en español y con el que, según ella, pretendía rendir honor a sus raíces latinas dado que su padre es ecuatoriano.
Poco a poco, Christina se convertiría en una intérprete con identidad camaleónica, y su voz logró darle su primer premio Grammy en el 2000, en la categoría de Mejor Artista Nuevo. Britney, por su parte, se hizo acreedora al codiciado gramófono cuatro años después.
En estos momentos la situación de las cantantes es muy antagónica: Aguilera sigue obteniendo fama y reconocimiento popular, mientras que Spears tiene cada vez más problemas con las adicciones de las cuales no logra recuperarse.