En contraposición, los senadores brasileños reaccionaron airadamente ante las críticas que les hizo el mandatario venezolano.
A su vez, el presidente de Brasil, Lula da Silva, salió en defensa del Congreso ante las críticas de Chávez y pidió que la cancillería convoque al embajador de Venezuela a dar explicaciones, después de decir que "Chávez se ocupa de Venezuela y yo de Brasil".
"En el Congreso de Brasil dominan los movimientos y los partidos de la derecha, que están tratando que Venezuela no entre en el Mercosur. (El jueves) veíamos una declaración para que se le devuelva la concesión a este canal", subrayó Chávez, quien acusó a los congresistas brasileños de repetir como "loros" los mandatos de Washington y alabó la posición al respecto Lula.
El martes pasado, Lula se negó a opinar en el Parlamento sobre la situación de RCTV, al alegar que "es un problema de la legislación venezolana, un problema del gobierno venezolano".
Pero ahora, ante las críticas de Chávez, dijo que el mandatario venezolano debe ocuparse de su país, él mismo de Brasil y George W. Bush "tiene que ocuparse de Estados Unidos".
Chávez criticó al Congreso brasileño porque "le hace un flaco favor a la causa sudamericana", después de cuatro días de protestas estudiantiles por el fin de emisión de RCTV y que el miércoles el Senado brasileño aprobó un llamado a Caracas para que restituya la licencia de la televisora.
"A esos representantes de la derecha brasileña yo les digo que es más fácil, mucho más fácil, que el imperio portugués vuelva a instalarse en Brasilia a que el gobierno de Venezuela le devuelva la concesión a la oligarquía venezolana", destacó Chávez durante la firma de convenios de cooperación con Vietnam.
El líder de la Cámara baja en Brasil, Arlindo Chinaglia, del Partido de los Trabajadores (PT), dijo que Chávez "hizo un juicio que no le cabe, se equivocó gravemente al atribuir al Congreso una subordinación que no existe, a ningún poder, y principalmente a ningún poder extranjero. Esa fue su mayor falta de respeto".