La esposa de Nicolás Sarkozy, en esta oportunidad sin la compañía de su marido, no dudó en incorporarse a la “Marcha Blanca”, nombre con el que bautizaron sus organizadores a esta manifestación pacífica. Como símbolo de la paz, la Primera Dama de Francia portaba entre sus manos una rosa de color blanco.
Desde que se casó con el actual mandatario de Fancia, Carla siempre mostró un gran interés por el caso de Ingrid Betancourt. Precisamente, su primer acto como Primera Dama fue el encuentro que, junto a su marido, mantuvo con la familia de Betancourt.
Durante ese encuentro, la hija de Ingrid, Melanie Delloye, aseguró que se sintió conmovida por los comentarios que Bruni le hizo a la familia de la secuentrada. "Ella estaba escuchando con atención y sus palabras para nosotros fueron muy conmovedoras", señaló la joven.
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