Britney Spears se presentó con su hermana pequeña, Jamie Lynn Spears en un salón de tatuaje de Los Ángeles para hacerse un nuevo tattoo entre el pulgar y el índice de su mano derecha que desvíe la atención de otro que le recordaba constantemente a los "viejos tiempos" con el padre de sus hijos Sean Preston y Jayden James, según informó Elsemanaldigital.com.
Según publica el Daily Mail, tanto Britney como Kevin se dejaron tatuar hace dos años unos dados en sus manos como signo de su amor eterno. Pero este cambio de tatuaje no es el único signo externo del "borrón y cuenta nueva" de Britney. La cantante también ha cambiado su domicilio de Malibú por otro en Beverly Hills.
Según la revista estadounidense People, la casa en estilo mediterráneo en Mullholland Drive le ha costado siete millones de dólares. Tiene una gran piscina, cinco dormitorios y seis cuartos de baño.
Britney vive estos días muchos altibajos. El sábado pasado acudió a un partido entre los Lakers y los Wizard con su agente y su hermana. Cuando su imagen apareció en el marcador electrónico gigante, la gente comenzó a abuchearla. Confundida y triste, optó por abandonar el lugar.