Pero Spears no sólo está decidida a recuperar a sus hijos, cambiar de vida y volver a estar en forma sino que también quiere publicar unos vídeos que grabó diariamente durante los últimos seis meses. Teniendo en cuenta el tirón mediático de la cantante, estos vídeos podrían ser explosivos.
Según publica el Daily Mirror Kevin Federline, ex esposo de la cantante, está aterrorizado con la posible difusión de las imágenes que Britney grabó como terapia. El material podría acabar en internet o como parte de un documental sobre la atribulada vida de Spears.
El ayuntamiento de Los Angeles ha propuesto hoy una ley según la cual los paparazzis tendrán que respetar una "zona de seguridad" alrededor del famoso.
El número de paparazzis en la ciudad de Los Angeles ha crecido de 25 a 300 en 15 años.