Britney no cobrará nada, porque de acuerdo con los editores de OK!, no colaboró con la entrevista y la sesión de fotos fue un desastre.
Durante la sesión, Spears usó un vestido de US$6.700 del diseñador Zac Posen para limpiar las heces de su perrito London, entre otras cosas.
"Estaba fuera de sí" y las fotos son "tan malas" que la publicación de las mismas "destruiría su carrera", afirmó un testigo.
"En un momento dado, sus ojos se pusieron en blanco y parecía muerta. Su comportamiento era extremadamente errático. Iba al baño con frecuencia y cada vez regresaba con un cambio de humor. Estaba paranoica durante toda la entrevista y temía en un momento dado que el techo se le cayera", agregaron las fuentes.
Los editores decidieron no publicar las fotos y al parecer Britney comprendió porqué no merecía del dinero y todo quedó así.