Britney Spears está viviendo uno de los peores momentos de su vida.Un día después de mostrarse fuera de control frente a los reporteros gráficos cuando salía de su mansión, ahora es tapa de los tabloides por otro hecho lamentable.
Increíblemente, la estrella del pop se perdió la primera visita supervisada de sus hijos Sean Preston y Jayden James debido a que el portero automático de su mansión de Malibu estaba roto.
Minutos más tarde de los que niños se fueran de la casa de la madre, Britney recibió el llamado telefónico de uno de los colaboradores de su ex marido, Kevin Federline. El asistente informó a la cantante de 25 años que los chicos regresaban a su casa porque tocaron repetidamente el portero automático y nadie les contestó.
Según publica hoy el diario británico The Daily Mirror, una persona allegada a la princesa del pop dejó en claro la inocencia de la madre: “Brit no se dio cuenta de que el portero estaba roto”, por lo que Spears rogó para que sus hijos volvieran a su mansión.
Britney quedó devastada porque los niños no regresaron a pesar de sus súplicas.
Desde el círculo íntimo de la estrella del pop dijeron que Britney estaba lista para recibir a los chicos a las 10 de la mañana, como esta planeado. Según confirman, “ella espero y espero pero nunca aparecieron”.
El ex bailarín Kevin Federline posee la custodia de sus hijos “por un futuro previsible”, luego de que un juez estableciera que Britney no es la persona apropiada debido a sus consumos de drogas y alcohol.