A Britney Spears y Lindsay Lohan no les va nada mal. Y es que mientras la princesa del pop salió a comprar un nuevo auto, la actriz decidió poner en venta el suyo.

Y las chicas no andan con poca cosa: Britney visitó el local Van Nuys en compañía de su representante ayer por la tarde, tras cavilar un largo rato resolvió cambiar su convertible CLK por un Mercedes SL 65 AMG. Nada mal, el truque.
Por su parte, Lindsay le puso el cartel de venta a su Mercedes SL class modelo 2005 y fijó la suma de 110.000 dólares para la transacción. Un precio bastante sensato si se tiene en cuenta que aunque el vehículo necesita algunas reparaciones, tiene tan sólo 6.000 kilómetros recorridos y un valor agregado: la joven protagonizó varios escándalos a bordo y hasta lo estrelló contra una fuente en Boulevard Sunset en Mayo de este año. El accidente le valió un “interesante” encuentro con el juez. Una oportunidad de oro para cualquier fanático.

