Según el tabloide británico The People, Britney Spears se ha puesto en huelga de hambre para recuperar su propia tutela.
Cansada de que su padre tome las decisiones por ella, Britney ha dejado de tomar el desayuno y la cena para así adelgazar, llamar la atención y recuperar el control sobre su vida.
Según una de estas cientos de fuentes cercanas a Britney: “Britney ve que ahora está mejor y no entiende por qué su padre tiene que seguir controlando su vida.
Por eso ha decidido dejar de comer, para protestar. De hecho, la gente a su alrededor le está diciendo que coma, pero ella se niega, por lo que se está quedando extremadamente delgada, que es lo que precisamente quiere”.