Britney Spears se reencontró con sus hijos, con quienes pudo pasar un par de horas gracias a las negociaciones de su padre, James y la voluntad de
Kevin Federline, su ex marido, de que la cantante retome la relación con sus niños.
Los pocos detalles que trascendieron dan cuenta de que James, el padre de Spears, fue una de las personas con más influencia para que se produzca esta reunión, ya que desde que se hizo cargo de los asuntos de la blonda, todo parece tranquilizarse en la vida de la atribulada cantante.
Según informa la revista People, el psiquiatra de Spears estuvo presente en la reunión.
Spears no veía a sus hijos Sean, de 1 y Jayden, de 2 años, desde el 4 de enero, cuando se negó a devolverlos después de una visita. Ese día, la Policía acudió a la casa de la estrella y el incidente
terminó con el traslado de Spears a un hospital.Luego del escándalo, la Justicia le dio a Federline la custodia exclusiva de los menores y suspendió los derechos de visita de Spears quien, en su lucha por la tenencia de sus hijos, llegó a
pedirle ayuda al gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.