Britney Spears intentaba sacar su vehículo del estacionamiento, cuando calculó mal y terminó por chocar un Mercedes Benz plateado que estaba al lado.
El accidente ocurrió cuando la cantante volvía de una farmacia cercana y mientras intentaba huir de los paparazzis que la persiguen de sol a sombra.
Pero no satisfecha con el primer golpe, Brit volvió a chocar el auto vecino al abrir fuertemente la puerta del suyo.

Después del choque, Spears se bajó de su convertible negro para ver los daños y cerciorarse de que nada grave había pasado, sino que ambos autos solo recibieron un par de rayones.

Ninguno de sus hijos - Sean Preston de casi dos años y Jayden James de 11 meses - se encontraban en ese momento con la estrella hollywoodense.

Britney no se quedó muy contenta, pero sólo fue un mal momento a causa de un descuido. Ya hizo tantos líos la "princesa del pop" que un choquecito no es nada...
Por Laura Brizuela