Britney Spears está ofreciendo varios conciertos por diferentes ciudades de los Estado Unidos con motivo de su retorno a los escenarios.
Hace unos días, tomo un avión dirigiéndose de Los Ángeles a Miami. Este viaje implicó una gran pesadilla para los pasajeros que compartían el vuelo con la rubia, ya que el mismo se demoró una hora por decisión de Britney de bajarse del aeroplano por falta de comodidad.
Antes del despegue, la cantante solicitó que se abran las puertas del avión, y descendió indignada del mismo debido a que los asientos no eran de piel. Los pasajeros quedaron sorprendidos por la excentricidad y la necedad de la cantente.
“Fue muy sorprendente. Las puertas se cerraron por unos minutos, todos se pusieron el cinturón de seguridad y el avión iba a arrancar cuando Britney se levantó y exclamó que se quería abandonar el vuelo. Sólo gritó “no quiero viajar en este avión. No tiene asientos de cuero”. Escuché todo pero observé más a la gente que estaba preocupada por lo que pasaba, consecuentemente el capitán se disculpó ante esta situación. Fue cierto fiasco pero no pareció que Britney se mortificara por su determinación. Todos los pasajeros estaban furiosos”, declaró un testigo.