Britney Spears se enfrentó hoy a las acusaciones de Mark Vincent Kaplan, el abogado de su ex marido, quien aseguró que la cantante sólo se presentó a 8 de los 14 llamados sorpresa para controles de dóping.
Kaplan acusó a Spears de “vivir en un universo paralelo” y le recodró al juez que la joven madre ya había recibido una reprimenda en el pasado por no estar disponible telefónicamente.
“El señor Federline no quiere alejar a sus hijos de su madre, pero ¿qué se supone que supone que haga?”, apuntó el letrado
Por su parte, Anne Kiley la abogada de Spears calificó el proceso de examinación de consumo de drogas de “inconstitucional”, ya que el no haber respondido a todos los llamados no signifca que la diva haya consumido drogas. Tambien señaló que la cantante pasó varios exámenes y que los resultados fueron siempre negativos.
La defensora también explicó que su cliente cambia permanentemente su número de teléfono porque éste cae en manos equivocadas y que el motivo por el cual a veces no atiende el llamado es porque nunca se levanta tan temprano.
Del otro lado se escuchó la voz enojada del Comisionado Sam Gordon quien recalcó que el horario establecido no estipula un pedido “extremo”. Kiley respondió provocatvia: “usted no es una estrella pop con un álbun número uno que promover”.
La frase habría conseguido conmover al tribunal ya que ambos abogados fueron citados para rediseñar el plan de dóping.
Acutalmente Spears debe someterse a dos controles de droga sorpresivos y debe entregar la muestra de horina en un margen de seis horas luego de producida la llamada.
Si la cantante no contesta el teléfono, el centro responsable de la examinación debe intentar ubicarla tres veces en el lapso de una hora. Un examen evadido, se considera automáticamente como un exámen con resultado positivo de consumo de drogas.
Fuente: People