Anthony Hopkins se comparó a sí mismo con Britney Spears y Lindsay Lohan, y admitió que simpatiza con sus problemas. Hopkins fue claramente alocado en sus años jóvenes, que incluyen una pelea por su adicción al alcohol.
“Cuando era más joven, en la cumbre de mi comportamiento auto-destructivo, entré en un período en el que bebía demasiado. Yo veo ahora a estos chicos exitosos descontrolados y supongo que yo era igual.”
Dijo que su salvación fue su propia decisión de cambiar su vida: “Pensé, 'No quiero pasar el resto de mi vida deprimido'. Entonce paré y mi vida cambió gradualmente.”