Antes de iniciar el concierto con motivo de la presentación de “Unbreakable”, Nick Carter, integrante de la banda señaló que se trata de un disco "positivo y dedicado a las fans".
Los cientos de fans que llenaron el recinto demostraron que el fenómeno boy band no está muerto: "No somos comparables con nadie. Hubo mucha gente que dudó desde el principio de nosotros y mira, aquí estamos, con un nuevo disco y una nueva gira", defendió Carter.
Backstreet Boys abrió la noche con “Larger than life”, que cantaron dentro un ring de boxeo, encapuchados, simulando un combate cuerpo a cuerpo. El espectáculo despertó la euforia y los gritos de las fans en el auditorio, que no pararon de cantar durante todo el concierto.
"Nuestra música actual es totalmente distinta. Nuestras voces ya no son las de aquellos jóvenes del primer álbum, han madurado. Los sonidos también han evolucionado, aunque el concepto es el mismo: queremos hacer pop", explicó Carter. El grupo sabía lo que tenía que ofrecer y lo hizo. Cantó desde los nuevos singles “Helpless when she smiles” o “Inconsolable” hasta los grandes éxitos y números uno en ventas de los noventa “Everybody”, “As long as you love me” o “Shape of my herat”.
La sorpresa de la noche la dio AJ, con la canción “Drive by love”, un inesperado tema más cerca de Franz Ferdinand que de una boy band al uso. Nick tampoco se conformó con su papel de chico guapo y se animó con la batería en una versión del “Satisfaction” de Benny Benassi. Howie y Brian también tuvieron su momento a solas en el escenario, si bien se mostraron algo más tímidos y correctos con “She's like the sun” y “Welcome home”.