En los días anteriores a la entrega de los Oscar, se habló mucho del
encuentro obligado que tendrían Jennifer Aniston y Angelina Jolie. Las dos habían sido invitadas a un fiesta previa a la ceremonia en el Hotel Beverly Hills . Allí, se había acordado, se sentarían las dos estrellas a limas asperezas. Pero la reunión nunca tuvo lugar.

Brad Pitt y Jolie evitaron el embarazoso encuentro al rechazar participar en la fiesta a la que todos estaban preparados para asistir. Decidieron a último minuto acudir a la celebración de los Premios de Cine Independiente Spirit.
Jennifer pasó una hora mezclándose con estrellas como George Clooney, Jake Gyllenhaal, Seal y Heidi Klum antes de retirarse a uno de los bungalows privados del hotel.
Mientras tanto, Angelina mostró orgullosa su abultado vientre usando un entallado vestido negro en los Premios Spirit.
Algunos mencionan que fue una decisión a conciencia para hacer enojar a Aniston. Robert Greene le dijo a la revista US Weekly “sí Angelina está tratando de enfurecer a Jennifer, esta es una manera muy inteligente de hacerlo”.