Mitch Winehouse ofreció una entrevista en exclusiva al diario “News of the world” donde desmiente que su hija esté sometida a otro tratamiento de rehabilitación, y además aseguró: "la situación está fuera de control".
"No creo que en ningún lugar curen sus problemas en seis semanas. Necesita medidas más drásticas y tomaré el toro por los cuernos para conseguirlo", dijo Winehouse padre.
Mitch, taxista de profesión, interrumpió sus vacaciones en Tenerife para volar a casa y tratar con su hija seriamente su futuro familiar, médico y profesional.
"Quiero que Amy esté es algún sitio en el que permanezca a salvo, y nada sea capaz de dañarla. Obviamente, como padre suyo voy a intentarlo y hacer lo mejor para ella", insiste el padre. "Desafortunadamente, lo que yo creo que es lo mejor para Amy, y lo que ella cree, son dos cosas diferentes".
Mitch asegura que habló con especialistas para hacerles saber que su hija es un peligro para sí misma. "Hay evidencias de que es un peligro para sí misma y para los demás porque ha atacado a otras personas" denuncia el hombre, refiriéndose al violento ataque que protagonizó la cantante la semana pasada, y por la que estuvo en la cárcel.