La intención no salvar a los niños de Sierra Leona del hambre, ni donar dinero para una investigación que cure el cáncer o el sida. No, ellas se han aliado en una campaña para salvar la George Tavern, un lugar mítico en el que parecen haber pasado muchos buenos momentos, una que otra borrachera y ocasionalmente algún exceso con las drogas.
Amy que tiene 24 años y acaba de entrar a rehabilitación, irónico, ya que era precisamente lo que cantaba que no iba a hacer en el sencillo que la sacó a la fama (Rehab) y Kate de 34, conocida por sus excesos en las drogas y sus malas compañías, han sacado camisetas en las que sugieren que se debe salvar la taberna, han comenzado a distribuirlas, las van a vender y hasta van a hacer un bingo si es posible para salvar al pobre George.