Para algunas personas es lógico y normal llegar a los 25 años, mientras que para otros resulta ser como un milagro. El hecho de que la cantante británica Amy Winehouse cumpla su primer cuarto de siglo este domingo 14 de septiembre, es al menos algo sorprendente.
Y es que Winehouse demuestra con su adicción a las drogas y al alcohol una fuerza autodestructiva difícil de comprender.
A pesar de su maravillosa voz ronca y sus alabadas canciones, el estado de salud de Amy es deplorable.
Winehouse es perseguida las 24 horas por los paparazzi en Londres. Una escandalosa imagen suya equivale a miles de dólares.
En varias entrevistas, la cantante de soul admitió que padece trastornos alimenticios y que es autodestructiva. “Estar tirada y llorar”, es una de sus actividades más habituales.
Sin embargo, hace poco tiempo, Winehouse anunció que quería “al menos cinco” hijos con su marido. Quizá eso demuestre que aún quiere vivir un tiempo más.