El cantante español Alejandro Sanz ofreció un mini-recital el lunes en una cárcel de mujeres de Ciudad de México y fue investido solemnente como “caballero de Santa Martha Acatitla” por las 1.500 reclusas de ese penal.
Según imágenes difundidas hoy por la televisión mexicana, el intérprete de “Corazón Partío”, acompañándose con una guitarra, cantó algunos de sus temas en el patio del penal, mientras las presas coreaban y aplaudían fascinadas sus canciones.
El cantante inició un recorrido por la prisión a las 17:30 y salió dos horas y media después, como parte del programa “Creamos alegrías”, de la corporación de espectáculos que organiza sus presentaciones en México.
Estuvo en la panadería del penal, en la lavandería, en la cocina y en la biblioteca, y prometió donar “Voy a mandar un par de computadoras, ya quedé con ellas”, dijo. “Vamos a traer (también) unos libros para ayudar a que sea más pasajera la estadía de las chicas aquí”, declaró.
Sanz nunca antes había visitado un penal, y manifestó que se sentía feliz con la experiencia. “Me siento muy contento de poder convivir con las chicas, pero sobre todo, de participar en este evento que apoya la reintegración”, afirmó el cantante.
Las reclusas le obsequiaron una pintura, chocolates, un libro y unas figuras de madera con los nombres de sus hijos, Manuela y Alexander, mientras que él repartió autógrafos y las deleitó con su simpatía.
A final del “recital”, 16 reas de buena conducta, una de ellas con su bebé en brazos, tuvieron oportunidad de conversar con Sanz y convivir con él en un salón aparte.
“Es toda una experiencia darme una vuelta y saludar. Sé que muchas veces están aquí por las circunstancias, pero esperemos que pronto estén libres. Mientras, trabajen por ustedes, para que al salir tengan algo por que luchar. Las veo pronto afuera”, les dijo el cantante.