El primer ejemplar del gigantesco avión A-380, entregado por el fabricante europeo Airbus a la compañía Singapore Airlines, hizo este jueves su primer vuelo comercial, con 471 pasajeros a bordo. Despegó de Singapur a las 21:00 (hora argentina) y aterrizó en la ciudad australiana de Sydney a las 5 también hora argentina.
"Es un hito en la historia de la aviación", dijo en la ceremonia previa al despegue Chew Choon Seng, jefe ejecutivo de Singapur Airlines. Poco después, Chew despidió a los 471 pasajeros que accedieron al gigantesco aparato de dos pisos de estructura con sus tarjetas de embarque.
En este primer vuelo comercial del A-380, entregado con 18 meses de retraso, los pasajes fueron subastados por un total de 1,3 millones de dólares, que serán entregados a obras de caridad.
El más lujoso
El avión tiene 12 suites de lujo que cuentan con monitores de televisión de pantalla plana, una mesa de despacho, un sillón reclinable y una variada selección de viandas.
En el vuelo inaugural, a los pasajeros de las "suites" se les sirvió champán Dom Perignon rosado de la cosecha de 1996 y diversos vino, también caviar, muslo de pato con mermelada de cerezas, ternera al estilo "wok" con ajo y pimienta o fideos chinos con pescado.
Hasta ahora, sólo una docena de ciudades (entre las que se cuentan Singapur, Londres, París, Nueva York, Los Ángeles y Tokio) pueden acoger al gigante de Airbus, pues sus dimensiones, de 80 metros de longitud y una altura 24,1 metros, exigen pistas de despegue y aterrizaje de gran superficie.