Cómo descongelar un pollo

¿Cuántas veces nos hemos visto en la circunstancia de tener que descongelar un pollo rápidamente? Y la forma que elijamos para hacerlo puede beneficiar o perjudicar nuestra salud. Por ello, el tema de hoy te ayudará a resolver una situación que pasa en la mayoría de los hogares, pues el pollo es un alimento apreciado y usado en todo el mundo. Y como parece algo trivial, pero por cuestiones sanitarias no lo es, sigue leyendo y conoce cómo descongelar un pollo.

El pollo es una carne que contiene muchas bacterias; y estas crecen rápido en una temperatura de 4º C a 60º C; por esto es muy peligroso descongelar la carne de pollo dejándolo a temperatura ambiente o colocándolo directamente en un envase con agua caliente. La sugerencia más práctica que hay en este asunto es congelar las piezas de pollo según los comensales habituales en tu hogar. Esto hará que cuando desees descongelar el pollo, sea fácil.

Dicho lo anterior, te detallaremos los procedimientos adecuados para descongelar un pollo y evitar riesgos para tu salud y la de los tuyos. También para preservar el buen sabor y la textura del pollo al momento de prepararlo. Sigue leyendo y vuélvete una experta descongelando pollo.

Cómo descongelar un pollo

Te detallamos varios métodos para que puedas utilizarlos según las circunstancias que se te presenten, con la total seguridad de que cuidas de ti y de los tuyos.

Descongelar pollo en el refri

Es la manera apropiada y más segura de descongelar el pollo entero. Simplemente, baja el pollo del congelador, colócalo en un envase adecuado sin tapa y déjalo en la parte más baja de tu refrigerador.

Toma en cuenta que ½ kilo de pollo tardará unas 24 horas en descongelarse; y un pollo entero de tamaño mediano hasta 48 horas. Luego de que el pollo esté descongelado, puede soportar 2 días más en el refri sin dañarse.

En agua fría (el pollo sellado herméticamente)

Por los peligrosos resultados que antes comentamos sobre descongelar el pollo directamente bajo el agua del grifo o en agua caliente, lo mejor es meter el pollo congelado dentro de una bolsa hermética y luego colocarlo en un envase adecuado con agua fría.  Remplaza el agua cada media hora para garantizar que esté fría durante el proceso. El pollo no debe descongelarse a temperatura ambiente; ni directamente bajo el agua del grifo, ni en agua caliente.

Si el pollo a descongelar con este método está en piezas, debes ir retirándolas a medida que se vayan suavizando y separando. Para ello, abre la bolsa, evita que entre agua, saca las piezas más descongeladas, cierra la bolsa y métela nuevamente al agua fría. Debe cocinarse y consumirse todo el pollo o las piezas de pollo que se hayan descongelado de esta forma.

En microondas

Este es un método muy usado en esta era moderna, complicada y ajetreada; y por supuesto que es seguro, si se siguen meticulosamente las instrucciones de los programas que contiene el menú de opciones de tu microondas para el proceso de descongelamiento. Sin embargo, si tu microondas no es tan actual o no conoces las instrucciones, toma nota cuidadosamente de cómo hacerlo.

Mete el pollo en un envase adecuado y ponlo en tu microondas, descongélalo usando el programa específico para descongelar. Verifica con frecuencia el proceso, ya que debes cambiar el pollo de posición frecuentemente para que no se cueza en algunas zonas, mientras otras quedan congeladas. Aunque este método no es del todo práctico, te sacará de más de un apuro. Luego de descongelar el pollo procede a cocinarlo prontamente.

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