Por su parte, milicianos palestinos dispararon por lo menos 15 cohetes más hacia Israel y Egipto organizaba conversaciones con la meta de acabar con la violencia.
Se vio humo y llamas subiendo al cielo sobre Ciudad Gaza. La amenaza israelí de iniciar una "nueva fase" en su ofensiva de dos semanas que ya provocó la muerte de más de 800 palestinos se produjo a pesar de las exhortaciones internacionales a un alto el fuego.
También murieron 13 israelíes: cuatro de ellos por los cohetes de los milicianos y el resto en batallas en la Franja de Gaza. Cinco soldados resultaron heridos ligeramente en los combates del sábado.
"Las FDI (Fuerzas de la Defensa israelí) realizarán una escalada de la operación en la Franja de Gaza", advirtieron las hojas impresas en árabe. "Las FDI no están trabajando contra el pueblo de Gaza, sino sólo contra Hamás y los terroristas. Manténgase a salvo siguiendo nuestras órdenes", agregaron.
Los textos instaron a los residentes de Gaza a que no ayuden y que se alejen de Hamás, el grupo de milicianos islámicos que gobierna la franja.
Israel lanzó una ofensiva aérea el 27 de diciembre luego de años de ataques palestinos con cohetes contra el sur de Israel. Una semana más tarde, la campaña se reforzó con fuerzas terrestres con fuego de artillería y tanques, que contribuyeron a un aumento de las bajas civiles.
El lanzamiento de las hojas impresas parecía ser en parte una estrategia sicológica. Las autoridades de la defensa israelí dijeron que preparan una tercera fase de la ofensiva en la que las tropas de tierra avanzarían mucho más en Gaza, pero que todavía aguardan la aprobación del gobierno.
En el suceso más cruento del día, un proyectil de la artillería israelí cayó fuera de una casa en la ciudad norteña de Yebaliya, matando a nueve personas mientras estaban sentadas en su jardín.
En un hecho por separado, una mujer murió por un ataque aéreo israelí en el poblado sureño de Rafá.
Las fuerzas de Israel dijeron que más de 15 milicianos murieron el sábado en combates fuertes dentro de la Franja de Gaza. Sus aviones bombardearon más de 40 blancos en todo el territorio, incluyendo 10 áreas de lanzamiento de cohetes, de almacenamiento de armas, túneles de contrabando, lanzadores de misiles antiaéreos y grupos armados.
Israel fue criticada duramente en el mundo por el creciente número de civiles muertos en los combates. Los paramédicos dicen que las nueve víctimas del ataque eran del mismo clan e incluían a dos niños y a dos mujeres.
"Los residentes los trajeron al hospital en un automóvil civil. Los pusieron a todos en el maletero porque sus cuerpos estaban muy mezclados", dijo el administrador Adham Hakim. "Los identificamos un poco después de separar sus cuerpos en el depósito de cadáveres".
El ejército israelí no hizo comentarios de inmediato, pero culpó reiteradamente a los milicianos de Hamás de usar zonas residenciales para refugiarse. En los últimos días, un ataque israelí ante una escuela de Naciones Unidas dejó casi 40 muertos.
Tanto Israel como testigos palestinos dijeron que milicianos realizaron un ataque desde la zona momentos antes.
En El Cairo, el presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas instó el sábado a Israel y a Hamás para que acepten una tregua mediada por Egipto.
Después de reunirse con el presidente egipcio Hosni Mubarak, Abbas enfatizó que no había tiempo que perder para acabar con el derramamiento de sangre en la Franja de Gaza, donde residen 1,4 millones de personas.